UNHAS COPLAS DE CEGO QUE CHEGAN DENDE MONTREAL (CANADÁ)

Despois de publicar a copla de cego contactou comigo María José Fernández Estévez. Díxome que tiña unhas coplas de cego da súa avoa. A avoa chamábase Rosa Jardón Morán de Vilar de Santos. Recorda que a avoa gardaba moitas coplas pero que estas son as que puido salvar. María José, que recordo do instituto, vive en Montreal e dende aló chegan as coplas.  

Falamos tamén de que Rosa era unha desas persoas que pasaba o día cantando. Antes cantábase máis. Nos traballos do campos, nos traballos comunais, no lavaderio, nas tascas, nas festas, nos fiadeiros… e cantabaselle aos nenos pequenos (moi importante). Agora encendemos a radio, o mp3, o móvil, etc. e cantan por nós. Parece unha brincadeira pero isto quere dicir que se rompe o elo na trasmisión das cancións populares. Pérdense definitivamente.  

A copla é filla do seu tempo. O tratamento que fai das mulleres é a típica dunha sociedade moi patriarcal. Paréceme que forza a traxedia cunha morte absurda. 

A copla:

Copla de cego

LOS AMORES DE CAROLINA
Carolina es linda y guapa
de los novios se reía,
se divertía con todos
pero casar no quería.
Pero unos tíos muy ricos
esta muchacha dotaban,
con condición que en un mes
tenía que estar casada.
Ella que todos los hombres
despreciara sin conciencia,
ahora si se casaba
era por coger la herencia.
Fué cuando un muchacho guapo
sus papeles fué arreglar,
para casarse con ella
para poder heredar.
En el documento decía
para que no hubiera líos,
que tenían que ir a casarse
a la casa de sus tíos.
Como sus tíos vivían
en el pueblo de Jaén,
ya con sus trajes de novios
se montaron en el tren.
Y cuando él iba hablando
con su novia Carolina,
del estante del vagón
cayó una bolsa de harina.
Encima del pobre novio
la bolsa se desató,
el traje de boda negro
blanco de harina quedó.
Por mucho que sacudieron
entre él y Carolina.
el traje como era negro
no le salía la harina.
Pero él sin decir nada
en el water se metió,
y por la a ventanilla
el pantalón sacudió.
Como hacía tanto viento
de las manos le cayó,
como el tren corría tanto
sin pantalones quedó,
Luego el pobre allí escondido
en el tren tenía que seguir,
quedara sin pantalones
y no podía salir.
La novia al ver que él tardaba
creyó que él la abandonó,
cuando el tren llegó a Jaén
con las maletas ella bajó.
Cuando el revisor del tren
viendo el servicio cerrado,
cuando aquella puerta abrió
vió al pobre novio asustado
Le dijo al verlo escondido
ya pasan dos estaciones,
dijo él, no puedo salir
que perdí los pantalones.
Marchó y volvió el revisor
y al momento le entregó,
un pantalón de soldado
y pronto se lo vistió.
Parecía un embutido
o una lata de sardinas,
tan ceñido y la chaqueta negra
blanca con la harina
Cogiendo un coche de punto
y a Jaén se dirigió,
y a casa de los tíos
de Carolina llegó.
Cuando vió Carolina
tan feo le pareció,
le echó de allí a empujones
y con él no se casó.
Y entonces fué Carolina
le escribió a su amigo Toto,
si quería casar con ella
que fuera buscarla pronto.
Entonces aquel muchacho
y un amigo que tenía,
montaron en una moto
y a Jaén se dirigían
Como hacía tanto frio
él la chaqueta cambió,
lo de adelante para atrás
y su amigo lo abrochó.
Y cuando ya era de noche
corría tanto la moto,
al pasar por una aldea
cayó de ella el pobre Toto
Y el otro siguió corriendo
sin darse cuenta de nada,
cuando paró ya era lejos
al ver que Totó faltaba.
Y mientras al pobre Toto
del suelo lo levantaron,
y a la luz de una taberna
los vecinos lo llevaron
el dijo no tengo nada
pero ellos le miraron,
la cabeza del revés
y entre dos lo sujetaron,
y otros dos muy forzudos
la cabeza de doblaron,
creyendo que la torciera
y así al pobre lo mataron.
Cuando el otro con la moto
a buscarlo allí llegó
entró en aquella taberna
y cuando muerto lo vió
Preguntó como muriera
y contestó un tal Andrés,
fué al torcerle la cabeza
porque la tenía al revés.
Y contestó el motorista
lleno de ira y tristeza,
el pobre lo que tenía
era al revés la chaqueta.
Y fué como Carolina
con ninguno se casó,
y tuvo la mala suerte
que sin la herencia quedó.

Esta outra copla non está enteira. É o que nos chegou. O que se intúe, do que quedou da copla, é que ten un argumento horríbel. Moi do gosto tremebundo das coplas de cego.

Una tarde que sola se hallaba
el infame trató de abusar de su honor
empuñando un fuerte cuchillo
a su hija el malvado le habló.
O te entregas o te mato,
yo quiero disfrutar de tu honor
no seas tonta que nadie lo sabe
———————y te será mejor.
No le la compasión padre mío
de tal cosa pretender hacer usted
deshojar una rosa y manchar
la conciencia cruel.
No permita la Virgen del Carmen
que a mi padre le entregue mi honor
yo prefiero que antes me fusile
que trate de manchar mi honor
Al no querer ejecutar su idea
con perversa y mala intención
acudió una vecina cercana
observando aquella mala acción.
Entre fieros gritos le dice:
criminal de duro corazón
tú que haces con tu pobre hija
tú mereces la muerte, traidor.
A los pocos momentos llegaba
su esposa amada mujer
no sabiendo lo que allí pasaba
fue y se puso a hacer de comer.
Mas solo que su hija lloraba
sumergida en una habitación
con el pelo todo alborotado
y sufriendo una ruda afición.
———–quisiera lograr.
 
 
A las once y media de la noche
a buscar a su hija marchó:
vengo en busca tuya, hija del alma,
que tu madre muy malita está
ya le han dado el Señor hija mía
y muy pronto difunta estará
le llevaron a la cárcel
y allí con su vida pagó.
 
FIN

Agradecementos

Grazas a Rosa polas coplas.
Grazas a María José por compartir con todxs as coplas de cego. Grazas tamén por compartir as lembranzas comigo.
Que importantes son os avós nas nosas vidas! 

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